En Casamira entendemos que la vida es más simple y disfrutable con una copa de buen vino. Por eso, creamos vinos auténticos y sofisticados, que expresan y rinden tributo a su lugar de origen, para enaltecer cada momento de la vida.
Somos Casamira, una invitación a compartir la felicidad.
Nuestra filosofía marca el rumbo de lo que hacemos. La singularidad de nuestro terroir se pronuncia en cada uva, en cada persona que la cosecha, en las bodegas y finalmente en cada copa de vino.
Saborear la vida a cada momento, conectando a las personas con lo más puro y noble de nuestra tierra.
Ser parte de la elite de la viticultura argentina: una piedra preciosa en el fascinante mundo del vino.
Nuestra actitud de todos los días.
Christian Müller, hacedor de Casamira, nació en Rostock, una ciudad sobre el mar báltico en la ex Alemania Oriental, pero en 1998 visitó la Argentina y su vida cambió para siempre. Los paisajes, la cultura y la gente lo sedujeron de inmediato, y se atrevió a soñar con un proyecto que vinculara su pasión por los vinos con la belleza y el potencial que el país ofrece. En 2003 conoció el Valle de Uco, y supo que ese era el lugar indicado para concretar sus sueños. Es así como nace Casamira: un emprendimiento en el que conviven la magia del terroir de Altamira con la calidez de sus habitantes.
Cada creación de Casamira contiene, dentro de la botella, esa pasión que llevó a Christian a soñar y a trabajar para lograr productos exclusivos. En cada vino se siente la esencia del lugar, el trabajo minucioso, y la alegría por compartir momentos irrepetibles.
‘El vino es el resultado de constantes estables como el terroir y el clima de un lugar, pero las personas lo transforman en algo muy particular, casi imposible de copiar. Así como las personas, cada vino es un producto único’.
(Christian Müller)
Trabajamos junto con una bodega del Valle de Uco que tiene capacidad para producir 2.000.000 de litros, y más de 70 años de experiencia en la elaboración de vinos. Cada lote se fermenta por separado en pequeñas piletas de concreto, que permiten un excelente manejo de temperaturas. Utilizamos prensas verticales y estáticas que ayudan a obtener vinos superiores, sin sabores amargos y con menor cantidad de borra. La guarda se lleva a cabo en barriles de roble francés de 225 litros.
Los meticulosos controles de trazabilidad y calidad se reflejan en la nobleza de cada vino. Cada uno es el resultado de un delicado proceso que implica el cuidado de los viñedos, el conocimiento de la cosecha, y las técnicas de elaboración y guarda. Procesos indispensables que logran captar las sutiles expresiones de la uva.
Amamos nuestra tierra, y sabemos que el medio ambiente es nuestro aliado en este proceso. Nos mueve el compromiso con una viticultura sustentable, íntimamente conectada con la naturaleza.
Por eso, aplicamos métodos de producción reponsables que preservan al máximo la pureza del entorno. Nuestra finca es 100% sustentable, seguimos el protocolo internacional “Sustainable vineyard management” y contamos con la certificación “Sustainable vineyard”.
El conocimiento adquirido durante más de diez años exportando vinos premium de Argentina y Chile al mundo, nos permitió desarrollar un profundo entendimiento del negocio. Así como cultivar nuestra sensibilidad por los gustos y tendencias de consumo en múltiples mercados.
A lo largo de todo este tiempo, generamos conexiones de valor estratégico para impulsar la comercialización de nuestros vinos en las plazas más prestigiosas de Europa y América.